½ Prince V3C6: El Demoniaco Dios Oscuro

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½ Prince (Príncipe a la mitad) Volumen 3: Historias de un Príncipe Vagabundo

Novela original en chino por: 御我 (Yu Wo)

Novela traducida al inglés por Prince Revolution!

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Capítulo 6: El Demoniaco Dios Oscuro – Traducido al español por Miko, lectura y edición por Miko y little_cris

¿Que no le tiene miedo al frio? ¿Entonces quién es el que está desesperadamente aferrándose a mí por calor en este momento? Mis dientes castañeaban mientras avanzabamos, teniendo una gran dificultad en siquiera levantar mi pie, sin mencionar el tener que arrastrar a alguien que estaba desesperadamente aferrado a mí, con la cara tan pálida como una hoja y los labios volviéndose azules por el frío – Kenshin.

Tan pronto como Kenshin y yo nos teletransportamos de White Tiger City hacia Black Tortoise City en el norte, sentimos un obvio descenso en la temperatura, por lo que compré dos capas de piel y empezamos el camino hacia Snow Village. Mientras caminábamos, gradualmente comprendí qué tan oneroso mi destino era. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué hay una VENTISCA?

¡Mierda, realmente hace frío! A pesar de haberme puesto o envuelto alrededor de mi rostro prácticamente todo lo estaba en mi bolsa que podía ser vestido, continué sintiendo tanto frío que me encontré pensando, Si fuera a escupir, mi saliva golpearía el suelo como un bloque de hielo; si fuera a exhalar por mi boca, la humedad de mi aliento golpearía instantáneamente mi cara como hielo.

A lado de mí, Kenshin se encontraba peor. Apenas habíamos empezado nuestro camino a Snow Village cuando empezó a temblar sin parar. Su condición no mejoró aún después de ponerse su traje original y al final se encontraba prácticamente pegado sobre mí por calor. ¡Parece que ante un frío extremo, hasta el más fuerte espadachín caerá!

“¿Ken… shin, ya he-hemos llegado?” gruñí con gran dificultad.

“Ca-casi, llega-gamos.”

La cara de Kenshin se estaba poniendo azul por el frío. ¿…oye, por lo menos podrías abrir tus ojos y realmente ver?

Rodeados por una fuerte nevada y el violento viento en medio de la ventisca, lo único que podía ver era una expansión de blanco frente a mí. Sólo teníamos mi brújula para guiarnos mientras caminábamos hacia delante y la esperanza de que Dios, Buda y Alá nos brindaran su protección, viendo cómo me encontraba trabajando duro para salvar a esta persona… quiero decir, un NCP.

“¡Ahhhh!” Mi pie se quedó atrapado en algo y caí, cayendo de frente hacia la nieve con mis brazos y piernas estirados y ese bastardo de Kenshin estaba apilado firmemente sobre mí.

“¡Ken.Shin! Si no te levantas en este momento, te aventaré de regreso a la Demon Cave para pasar la eternidad con Sunshine.”

“…” La expresión de Kenshin era fría mientras de mala gana dejaba ir a su “chimenea”.

Sin el peso de alguien presionándome hacia abajo, fui capaz de levantarme lentamente. En mi corazón, pensé lastimeramente, aún si no soy un religioso ferviente – rezar a Dios por un lado, a Buda por el otro y refiriéndome al Corán por otro – es sólo porque creo que entre más rece, ¡mayor protección tendré! ¿Tenían que castigarme todos ustedes de esta manera, que hasta me hicieron tropezar cuando no hay nada sobre qué tropezar en este océano de nieve?

Kenshin miró el suelo y con el ceño fruncido dijo, “pareces haber tropezado con una roca.”

Me apresuré a mirar. Es extraño, esa piedra con forma de arco se parece a… ¿una tumba? ¿Realmente me tropecé con una tumba? Oh por Dios, señor fantasma, no fue mi intención pisar la puerta de su casa, por favor no venga a buscarme por venganza por la noche… no, espera, esto no está bien, pensé. Este es el mundo del juego; si morimos, ¿no somos revividos? ¿Quién en esta tierra podría tener la necesidad de una tumba…? ¿Una tumba?

“¡¿La tumba de Kaoru?!” Exclamé.

“Vamos limpiar la nieve de la tumba,” dije mientras sacaba mi Black Dao para usarla como una pala y empecé a apalear la nieve.

Requirió mucho esfuerzo trabajar en medio de la ventisca, pero sin importar los dos apaleamos la nieve celosamente. A pesar de eso, cada vez que despejábamos un poco de nieve, otra carga de nieve caía. Aún después de estar trabajando en eso por medio día, Kenshin y yo no éramos capaces de ver las palabras en la tumba todavía. Conforme el tiempo pasaba, la mirada en los ojos de Kenshin se volvía cada vez más frenética y desesperada. Viendo su agonía, continué cavando con vigor renovado, pero todo fue en vano.

Al final, me encontraba exhausta, sin más energías para seguir cavando. Sólo pude ver cómo Kenshin continuó cavando como un hombre poseído y, entre más veía, más miserable me volvía. A pesar de que Kenshin sabe que el pasado es ficción dictaminada por el sistema y que nunca ha tenido lugar, ¿aún no se olvida de Kaoru?

Mientras Kenshin continuaba apaleando la nieve que no podía ser despejada, sus movimientos se volvieron cada vez más frenéticos y erráticos. Su bien peinado cabello estaba hecho ya un desastre, pero la nieve continuaba cayendo…

“Kaoru…” Kenshin puso a un lado su espada y gimió hacia los cielos. Su rostro se encontraba surcado por las lágrimas.

La nieve se detuvo.

Mientras las nubes se dispersaban lentamente, un rayo de luz brilló por entre las nubes e iluminó la tumba de Kaoru. En la pequeña área en donde brillaba la luz, la nieve se empezó a derretir.

“Aquí yace Kaoru, quien esperará por su amado esposo por siempre.”

Kenshin se tambaleó sobre las lápidas y de pronto se dejó caer de rodillas. “Kaoru…”

Me puse de pie y fui a pararme detrás de Kenshin en silencio, mirando hacia la tumba con él. A pesar de que sabía que éste sería el resultado de las cosas, no obstante aún sentí una indescriptible pena en el momento de la verdad. En lugar de decir que me apenaba por Kaoru, quien había fallecido, debo decir que me apené por Kenshin, quien no pudo liberarse del destino que el sistema había puesto en su memoria para él.

“¿Debería no haber venido? Si no hubiera venido, Kaoru hubiese vivido por siempre,” Kenshin gritó mientras golpeaba el suelo con sus puños.

“En lugar de esperar en angustia indefinidamente, quizás ella hubiese preferido estar en su tumba, esperando con el conocimiento de que tú vendrías a verla,” dije lentamente. “Tal y como tú, quien prefirió venir y buscarla, a pesar de saber que sólo serías capaz de ver su tumba.”

Kenshin salió de su estupor y sonrió con amargura. “Tal vez tienes razón.”

“Entonces vayamos a vengarnos. A pesar de que tu enemistad no es real, convierte tu pena en motivación para pelear, convierte tu agonía en energía para manipular tu espada y pelea con todo el corazón. Ve y desahoga tus emociones,” dije, mis ojos ardiendo con deseo de pelea.

Los ojos de Kenshin también ardieron. “Vamos.” Con eso, giró y, sin siquiera mirar atrás, empezó a guiar el camino. El frío fue olvidado.

Tal y como pensé, también le gusta pelear, pensé, sonriendo. He encontrado alguien que comparte mis intereses.

 

 

“Kenshin, ¿dónde está el Demonic Dark God? La ventisca quizás se haya detenido, pero estoy muy cansado. Si se encuentra muy lejos, ¿mejor podríamos ir mañana?” Le dediqué a Kenshin mi más suplicante, impotente y cansada mirada. Desafortunadamente, Kenshin era claramente muy diferente de Gui.

“Es en esa cueva que está a la mitad del camino arriba de la montaña. Vamos,” Kenshin dijo con un tono cruel, instándome a avanzar más rápido a la entrada de una cueva que se encontraba algo lejos, pero no tan lejos.

“Ok, ok…”

Quería gruñir mientras escalaba la montaña cubierta de nieve detrás de Kenshin. Conforme nos acercábamos a la cueva, el sentimiento de incertidumbre en mi corazón se hacía cada vez más grande y la terroríficamente enorme estatua enfrente de la cueva se volvía cada vez más clara. Dejando eso a un lado, también noté que la entrada de la cueva era tan grande que podrías poner 5 como yo – apilados verticalmente – en la entrada. Cinco como yo… eso es casi nueve metros, supongo. Tragué saliva ante ese pensamiento. Esto no puede estar bien, ¿o sí? Es probable que la cueva sea solamente un poco demasiado grande, es imposible que haya un monstruo que sea así de grande, ¿verdad?

“Kenshin, ¿sabes cómo luce el Demonic Dark God” pregunté con una voz temblorosa.

Kenshin no se molestó en mirar hacia atrás y simplemente me respondió mientras nos apresurábamos, “por la imagen que el sistema me ha dado, es colosal y de constitución fuerte, viste una túnica negra, tiene un único cuerno sobre su cabeza y carga la incomparablemente grande Demonic Sword of Darkness (espada endemoniada de la oscuridad).”

“¡Suena realmente terrorífico!” Esa descripción contiene palabras como “enorme” y “de constitución fuerte”. Además está esa enorme entrada a la cueva, pensé y de pronto sentí que obtener a Kenshin y Sunshine no sería una misión tan simple después de todo…

“Estamos aquí,” dijo Kenshin y se detuvo abruptamente.

“¿Vamos a entrar ahora? Primero déjame ver si puedo encontrar algo que podamos utilizar como marcador, así no nos perderemos dentro de la cueva…” me apresuré a buscar dentro de mi bolsa.

Sin embargo, Kenshin se detuvo en medio de la entrada de la cueva y de pronto bramó, “Demonic Dark God, yo, Kenshin, he venido a reclamar mi deuda.”

Me paralicé y miré a la impenetrable oscuridad de la cueva junto con Kenshin, pero sólo había silencio, como si ni siquiera el viento o la nieve se atrevieran a hacer ruido alguno. Agobiado con un intenso sentimiento de incertidumbre, inmediatamente desenvainé mi Black Dao. El sonido metálico producido por mi espada al dejar la vaina sonó especialmente fuerte en medio del silencio.

De pronto una pequeña piedra cayó del techo de la cueva… después de lo cual, el suelo comenzó a temblar violentamente y una verdaderamente feroz ráfaga de viento se produjo desde el fondo de la cueva y apenas pude sostenerme de pie. El interior de la cueva, que inicialmente era oscura, se encontraba ahora rodeado por un fulgor verde fantasmal.

Sabía que la batalla estaba a punto de dar inicio y que el oponente para ella podría ser el oponente más fuerte que hasta el momento hubiese enfrentado. Con una firme convicción me acerqué y me paré a un lado de Kenshin y miré hacia la entrada de la cueva con una mirada arrogante en mis ojos.

Por fin, apareció el Demonic Dark God.

Sientiendo peso en el corazón abrí mi boca para preguntar, “Kenshin, fuerza y tamaño pueden ser no directamente proporcionales uno con el otro, pero ¿tú crees que es posible que Demonic Dark God ni siquiera nos notara y sólo nos matara accidentalmente al pisarnos?

Kenshin miró al Demonic Dark God enfrente de nosotros sin decir una palabra.

Oh por Dios, realmente levantó su pierna, pensé y rápidamente me alejé, arrastrando a Kenshin conmigo. Tienes que estar bromeando, ¿quién podría siquiera pelear con ese monstruo que tiene que inclinarse para poder salir de una cueva de 9 metros de altitud?

“No, yo voy a vengar a Kaoru,” dijo Kenshin, liberándose de mi agarre y lanzándose sin titubear hacia el Demonic Dark God.

Observé cómo Kenshin se lanzaba hacia el Demonic Dark God, y no tuve más opción que correr tras de él con una sonrisa forzada y el entrecejo fruncido. Mientras corría, grité, “¡ten cuidado, Kenshin! No lo confrontes de frente.”

Kenshin pareció hacerse el sordo a lo que le había dicho y en cambio acometió contra el Demonic Dark God sin una sola palabra. Al acercarse a el, saltó directamente sobre su rótula, luego con un paso en su musculo, brincó en el aire hasta que estuvo directamente en frente de su rostro, desenvainando su espada en ese mismo segundo. Justo cuando parecía que estaba a punto de cortar la cara del dios endemoniado, su enorme mano comenzó a precipitarse hacia donde estaba Kenshin. Por lo que no tuvo más opción que saltar hacia atrás, esquivando la bofetada gigante que de otro modo le habría costado la vida.

“Kenshin, yo lo distraeré. Tú ve y atácalo por detrás,” le grité mientras dejaba caer mi dao en el pie del Demonic Dark God.

¡CLANG! ¿De verdad hubo un sonido de metal chocando cuando la espada y el pie se encontraron? Bajé mi cabeza para ver y tragué saliva, sin atreverme a creer que no pude ni siquiera mellar la piel del dios endemoniado. Trataré otra vez, pensé, y blandí con fuerza mi espada hacia su pie una vez más… ¡CLANG!

“Pensar que mi Black Dao no puede hacerle ningún daño, parece que necesito más entrenamiento.” Me sentí profundamente frustrada. Ahí estaba yo parada con mi Black Dao en una mano, cabizbaja, mientras varias hojas muertas eran elevadas al aire por la brisa…

“¡Prince, rápido! ¡Esquívalo!” Oí a Kenshin bramar.

Miré hacia arriba y vi a la llamada Demonic Sword of Darkness precipitándose sobre mí con todo la fuerza de un avión cayendo en picada hacia el suelo. Me lancé a un lado a la velocidad del rayo, sin embargo, el avión… la espada demoniaca una vez más dirigió su filo hacia mí. Por dios, soy tan pequeña, ¿pero aún así puede lanzarme un corte horizontal? ¿No es esto irracional? Que programador retardado… Me extendí en el suelo de un modo más bien patético, evadiendo esa espada demoniaca por un estrecho margen.

Rápidamente me puse de pie e inmediatamente puse mis pies en polvorosa, tratando de escapar… quiero decir, tratando de distraer al dios endemoniado, para darle la oportunidad a Kenshin de lanzar un ataque sorpresa. Mientras corría por mi vida, tenía muchas ganas de llorar; podía sentir la tierra temblar con cada paso que daba el dios endemoniado. La espada aeroplano demoniaco también era blandida hacia mi trasero de tiempo en tiempo… me pregunto, ¿me pisarán y seré reducida a despojos, o seré picada en cuadritos hasta convertirme en carne molida?

“¡Kenshin, apúrate con tu ataque sorpresa! Si me convierto en carne molida o en despojos, ¡te garantizo que volveré a la Demon Cave para perseguirte como alma en pena!” Le grité desesperadamente.

“Ya he tratado de cortarlo, no funcionó,” respondió Kenshin, furioso.

“¡¿Qué?!” Todo color desapareció de mi cara. ¿Tantas ganas tienen los cielos de verme muerta? Pero no quiero morir una muerte tan grotesca, pensé y grité, “Kenshin, ¿hacia dónde está el precipicio?”

Al escuchar mis palabras, el abatimiento de Kenshin se desvaneció y recuperó sus energías. “¡Gira a la izquierda! Gira a la izquierda y estará justo enfrente.”

¿Girar a la izquierda? Por primera vez en mi vida, sentí que girar a la izquierda era una acción extremadamente difícil de ejecutar. “¡Kenshin, no puedo girar a la izquierda!” Me convertirá en carne molida si lo hago…

“¡Dios endemoniado, tu enemigo soy yo!” El rugido enfurecido de Kenshin se oyó detrás de mí y tan pronto como las palabras dejaron su boca, el Demonic Dark God que había estado pisándome los talones, realmente se volvió y en cambio fue tras Kenshin.

Viendo a Kenshin avanzar directo al precipicio, inmediatamente corrí tras de él. Mientras corría, pensaba, ¿cómo diablos vamos a hacer que el dios endemoniado caiga por el barranco? ¿Hacerlo tropezar? ¡Probablemente me pise y me convierta en un panqueque sin siquiera percatarse de mi presencia!

“Kenshin, ¿cómo pretendes hacer que se caiga obedientemente por el precipicio?” Sin poder ordenar mis pensamientos, sólo pude abrir mi boca y gritarle desesperadamente a Kenshin, quien estaba frente a mí.

“Prince, ayúdame a atraerlo al precipicio, lo más cerca del borde como sea posible.” Después de decir eso, de repente Kenshin dejó de correr y simplemente comenzó a evadir la espada aeroplano del dios endemoniado, esperando a que yo “tomara el siguiente turno.”

“¿Puedo negarme?” Pregunté, con lágrimas bordeando mis ojos.

“No,” Kenshin respondió fríamente.

Waaah… Me preparé para lo que fuera que sucedería y salté sobre el dios endemoniado, lanzando un corte a su rótula a mitad del salto. Como antes, hubo un sonoro “clang”. Me volví y comencé a correr hacia el precipicio y rogaba con toda mi alma que Kenshin en verdad tuviera un plan.

Con el dios endemoniado pegado a mis talones, ya que el tiempo necesario para evadir aumentaba y aumentaba, comencé a sentirme bastante desgastada. En varias ocasiones, sólo alcancé a evadir la espada a duras penas e incluso recibí múltiples cortes por el feroz viento que seguía a cada vaivén de la espada gigante. Combinando la fatiga con el dolor, empecé a sentir como si fuera a caer de rodillas en cualquier momento. Aún así, me forcé a resistir. ¡Sunshine aún está esperando a que complete la misión, y tengo que llevarlo de vuelta conmigo al Continente Central!

¿Rendirme? ¡Yo no conozco esa palabra!

Cuando al fin alcancé el barranco, casi estallé en lágrimas. ¡Pensar que un precipicio, la misma estructura geográfica de la que he caído dos veces, ahora salvaría mi vida! El destino es verdaderamente impredecible.

 No importa, pensé. Ahora que el acantilado estaba justo frente a mí, le grité frenéticamente a Kenshin, “¡Kenshin, estoy en el precipicio! ¡Si tienes algún truco bajo la manga apúrate y úsalo, de lo contrario estoy a punto de irme en caída libre con el dios endemoniado!”

Kenshin simplemente nos siguió desde atrás y la expresión de calma en su rostro parecía reflejar la calma antes de la tormenta. Su mano derecha hacía mucho que había sido ubicada en la empuñadura de su espada. ¡El momento oportuno! Está esperando el momento oportuno para acabar con su más odiado enemigo. Mmm, parece que estoy a tres centímetros de un destino que involucra caerse de un acantilado…

Volteé mi cabeza y miré a la vacía e inmensa expansión de aire frente al precipicio y luego me volví para mirar al enorme dios endemoniado. ¡Qué extraño! ¿Por qué siempre estoy forzada a elegir entre caer a mi muerte o ser pisada hasta morir? ¿Podríamos tratar con algo nuevo la próxima vez? Mientras intercambiaba miradas de impotencia con el dios endemoniado, espié desde el rabillo de mi ojo a una figura humana que brincaba hasta una altura que estaba más o menos al mismo nivel que la cabeza del dios endemoniado… Aunque hizo uso de varios árboles circundantes, el poder de salto de Kenshin es increíblemente sorprendente, observé mentalmente, impresionada.

“Air Shattering Strike! (Golpe Rompedor del Aire)” Kenshin rugió con una voz incomparablemente poderosa y desenvainó su espada a la velocidad del rayo, atacando hacia la parte posterior de la cabeza del dios endemoniado… ¿Será este un movimiento basado en la técnica de desenfundar la espada1?,pensé, y vi la ráfaga de aire que seguía tras el paso de la espada ejercer presión en el cabello del dios endemoniado, seguida por un rotundo “¡CLANG!”. Si bien no sabía si el dios endemoniado estaba herido o no, al menos pude ver que la fuerza de Kenshin era suficiente para causarle una caida de frente.

Parece que es sólo cuestión de tiempo para que se caiga por el barranco, pensé, una vez más impresionada de Kenshin… ¿Pero por qué se ha oscurecido el cielo de pronto? Levanté mi cabeza para echar un vistazo, y me encontré mirando con la boca abierta y los ojos como platos al gigante… ¡al Demonic Dark God que se venía sobre mí!

Oh cielos, ¡de verdad debieras perder un poco de peso, dios endemoniado! Con tal masa corporal, ni siquiera encuentro un lugar a dónde huir… ¡Por dios! Con el rostro surcado de lágrimas, me lamenté mentalmente por mi destino mientras caía de un acantilado por tercera vez…

“¡AHHHHHHHHHHHHHHH!” Grité a todo lo que daban mis pulmones, cerrando mis ojos firmemente mientras me preparaba para el lacerante dolor de chocar contra el suelo. “AHHHHH…”

“¿Podrías callarte?” Repentinamente la fría voz de Kenshin me llegó desde arriba.

“¿Ahhhhh…?” Levante la cabeza y el rostro de Kenshin apareció ante mis ojos. Me congelé y vi que Kenshin sostenía en sus manos los extremos de un largo paño rojo que estaba firmemente amarrado por mi cintura, y…que los pantalones de Kenshin se habían bajado hasta sus rodillas ya que le faltaba su cinturón.

“Kenshin, ¿es cómodo usar taparrabos?” Pregunté seriamente. Es algo que me he estado preguntando desde mi último vistazo ‘accidental’.

“¿Qué es un taparrabos?” Pregunto Kenshin con el ceño fruncido.

“Es la prenda que estas usando ahora mismo para cubrir tus partes importantes.”

Kenshin bajó la cabeza para mirar a la prenda, evidentemente confundido. “¿Tú no usas esto?”

“No, yo no, yo uso bóxers,” negué solemnemente. Definitivamente yo no uso taparrabos.

“¿Cuál es la diferencia?”

“Mmmm, me encantaría discutir contigo las diferencias entre taparrabos y bóxers, pero…” poco a poco fui dejando de hablar y fruncí el ceño. “Sabes, es realmente muy poco… saludable el estar discutiendo sobre ropa interior mientras se está colgando en el aire, además realmente no estoy acostumbrado a no tener ambos pies firmemente plantados en el suelo.”

Giré mis ojos con desdén. “Por tanto, ¿podrías amablemente subirme primero? Prometo que te haré una clara lista de cada tipo de ropa interior existente y luego te explicaré cada una en detalle, ¿de acuerdo?”

Trepé sobre el borde del risco y me senté en el suelo, sin poder creerme del todo que había logrado salvarme de morir otra vez al caer de un precipicio.

<Aviso del sistema: Prince ha recibido una mascota humanoide. Por favor, dele un nombre a su mascota.>

“Kenshin,” dije perezosamente.

<Propietario de la mascota: Prince | Nombre de la mascota: Kenshin | Nivel: 100 | Salud: 10,000 | Mana: 1,500>

<Atributos – Fuerza: 300 | Físico: 150 | Agilidad: 150 | Inteligencia: 50 | Voluntad: 50 | Sabiduría: 0>

<Técnicas: Técnica de Desenvainar la Espada / Continual Strike (Ataque Continuo) / Air Shattering Strike / Dragon Flight of Heaven (Vuelo del Dragón Celestial) / Void Piercer (Penetrador del Vacio) / Light Movement (Movimiento Ligero) / Aerial Leap (Salto Aéreo) / Instant Ignition (Ignición Instantánea)>2

Notas especiales: Mascota de misión, incapaz de aumentar de nivel, incapaz de aprender nuevas técnicas>

“Incluso si dejamos de lado el hecho de que estás en el nivel 100, tus estadisticas son simplemente demasiado aterradoras. No me extraña que seas tan fuerte,” dije, mirando sus datos con envidia.

“Aunque es una pena que no puedas subir de nivel. Qué tacaño es el sistema; con todo el esfuerzo que hice para obtenerte,” no pude aguantarme de quejarme en voz baja.

Kenshin me dirigió una mirada gélida y dijo suavemente, “¿correr unos pocos pasos también se puede considerar hacer mucho esfuerzo?”

Al oír sus palabras, inmediatamente me puse de pie y le repliqué, “¿qué quieres decir con ‘correr unos pocos pasos’? Te diré que vine todo el camino desde el Continente Central y que tuve que ayudar a Jing y Yun a subir de nivel antes de que pudieran empujarme por un acantilado. Además, tuve que resistir una ventisca para llegar a Snow Village e incluso me tropecé y caí… ¡Oye, Kenshin, no te vayas todavía, no he terminado de hablar! ¿Por qué me lanzas esa mirada tan fría? ¿No te das cuenta que soy tu dueño? ¡Oye, no me ignores!”

 

 

“¿Qué se supone que hagamos ahora?” Kenshin y yo nos habíamos teletransportado a White Tiger City en el oeste. ¿Exactamente qué se supone que tenemos que hacer para liberar a Sunshine, que aún está atrapado en Demon Cave? En serio no me puedo acordar.

“Tenemos que ir al Adventurers’ Guild y recibir la misión de los profetas.”

“Cierto.” Comprendí.

Después de eso, entré con impaciencia al Adventurers’ Guild. Quería terminar esta misión rápido y luego regresar junto con el fuerte Kenshin y el elegante Sunshine al Continente Central. Uff, de verdad extraño a todos en Odd Squad.

Luego de recibir la misión, miré al trozo de papel en mis manos y me sentí un tanto mareada. ¿Qué es esto? ¿Por qué será que, en el mapa que me dieron en el Adventurers’ Guild, las ubicaciones de los tres grandes profetas son simplemente tres puntos que si se unieran formarían un triangulo gigante sobre todo el Continente del Este? ¿No serían muy difíciles de encontrar, aún si en realidad poseyera sentido de la dirección?

No importa, pensé y de pronto recuperé el coraje. Aún tengo a Kenshin aquí conmigo. ¿A qué le tengo miedo? “Oye, Kenshin, debiera ser pan comido para ti el encontrar a los tres grandes profetas, ¿cierto?”

Kenshin lentamente se volvió a mirarme, su expresión tan estoica como siempre. “¡No conozco la ubicación de nada aparte de Snow Village donde estaba Kaoru!”

…parece que la dificultad de esta misión podría muy bien incrementarse en tres niveles por causa de dos personas que no tienen ni el más mínimo sentido de la dirección, pensé, soltando un suspiro y me resigné a mirar el mapa. ¡Empecemos con el más cercano! Este punto más cercano parece estar en la esquina inferior izquierda; parece que está en White Tiger City.

“No importa, tan sólo seguiremos avanzando a la izquierda y hacia abajo,” dije, y comencé a caminar hacia adelante enérgicamente.

“Prince.” Kenshin, que me había estado siguiendo en silencio todo este rato, de pronto me llamó por mi nombre.

Yo continué caminando y sólo miré hacia atrás. “¿Sí?”

“Todavía no me has explicado lo de la ropa interior,” Kenshin respondió con una expresión completamente seria.

“Mmmm, ropa interior…” Solamente sé que hay algunas de baja altura, con fajas, con encajes, tangas… ¿me pregunto si los hombres tienen algún otro tipo de ropa interior aparte de bóxers y calzoncillos? Waaah, ¿cómo se supone que sepa, de todas formas? No puedo posiblemente sugerirle a Kenshin que use ropa interior con encajes, ¿o sí? Oh, demonios, realmente quiero sugerírselo. Kenshin usando ropa interior con encajes… ¡Jeh! Mmm, podría valer la pena intentarlo.

“Olvídalo,” dijo Kenshin abruptamente.

Me sentí abatida. Miré a Kenshin con los ojos brillosos y le alegué, “¿por qué? De verdad quiero conversarlo contigo. Déjame decirte, ¿pooooorfiiiis?”

Kenshin lanzó otra mirada gélida en dirección a mí. “Por alguna razón, simplemente ya no quise saber después de ver tu sonrisa.”

“…” Me rasqué la cara. Así que fue mi sonrisa lo que me delató. La próxima vez debo recordar no sonreír. Misión “Hacer que Kenshin Use Ropa Interior con Encajes” – fallida… Qué lástima.

“¿Este es el mar?” Kenshin detuvo sus pasos en seco. Contempló el mar atónito, como si nunca hubiera visto algo así antes. En su cara había una compleja mezcla de deleite y asombro.

En cuanto a mí, mis sentimientos hacia el mar no eran ni la mitad de agradables. El recuerdo de estar atrapada en el océano, aburrida hasta el punto de hablarle a Meatbun, incluso de fui forzada a trabajar como fregadora de cubierta y limpiar lo que dejaban caer las gaviotas para poder pagar mis comidas… realmente es algo que no quiero recordar.

“¿Podemos acercarnos para verlo?” Kenshin preguntó dubitativo e incluso incómodamente.

Le dirigí una amplia sonrisa. “Por supuesto.”

Aparentemente, Kenshin estaba tan calmado como siempre, pero sus pasos se aceleraron notablemente. Sonreí y fui tras de él. ¡Y pensar que el estoico Kenshin en realidad siente timidez!

Kenshin se detuvo ante la expansión de agua color azul cielo y yo caminé silenciosamente hasta pararme a su lado. Después de un momento, dije “es muy hermoso, ¿cierto? ¡Espera a que rescatemos a Sunshine y vayamos al Continente Central! Definitivamente podrán ver muchas más escenas hermosas como esta.”

“Mm.” Por fin el esbozo de una sonrisa apareció en el rostro de Kenshin.

Miré a nuestro alrededor. ¿Por qué este lugar me parece algo familiar? Mire a la izquierda y un barco que se veía extremadamente apareció ante mi vista, además de un puerto que se veía extremadamente familiar… ¿En serio hemos terminado en el puerto? Saqué rápidamente el mapa y lo revisé otra vez, sólo para descubrir que nos habíamos desviado por cerca de cuarenta y cinco grados más o menos. ¡Qué desastre! Pensé. Si ni siquiera puedo llegar al punto más cercano en el mapa, ¿entonces cómo diablos voy a encontrar a los tres grandes profetas?

“Ay, no puedo encontrar el camino,” dije, frunciendo el ceño.

Kenshin apartó su vista del mar y sugirió, “hay un montón de gente allí. ¿Les pedimos que nos den indicaciones?”

“¿Un montón de gente?” Me giré y vi que ciertamente había una gran multitud. ¿Parece que están todos observando algo? Interesante, pensé y entusiasmadamente arrastré a Kenshin conmigo hacia el gentío. “Vamos, echemos un vistazo a la conmoción.”

“¿Conmoción? ¿Es eso incluso más hermoso que el mar?”

“Err… Eso depende de tus gustos.”

Realmente es un gran grupo de gente… además, ¿soy yo o parece que la atmosfera está muy tensa? Miré a la multitud que se había reunido, la mayoría de ellos apretaban sus puños y tronaban sus nudillos con expresiones lívidas en sus caras y algunos incluso habían sacado sus armas. ¿Qué sucede? Miré a izquierda y derecha, desesperada de ver qué sucedía al centro de la muchedumbre.

“El jefe matón local, Huang Wei,” soltó repentinamente la persona que estaba a mi lado y su voz incluso temblaba.

“¿Huang Wei?” Ese nombre sí que me suena familiar.

“Lü Jing, ¿vas a ser mi esposa o no? Te digo, ya he ubicado a mi gente en todos los puntos de renacimiento. Si dices que no, definitivamente mataré a este chico una y otra vez hasta que vuelva al nivel uno,” dijo una voz familiar – el tipo de voz que ruega que le den una paliza – desde el centro de la multitud.

Tan pronto como lo oí, mi rostro se ensombreció. Huang Wei, tú miserable; ¿de verdad te atreves a molestar a mis mejores amigos de nuevo y a intentar forzar a Jing a casarse contigo? Obviamente me subestimaste.

Aparté a un lado la multitud que gradualmente se retiraba en frente de mí e inmediatamente vi a Jing, cuya cara estaba tan blanca como el papel y a Yun, quien estaba siendo sujetado por varios otros jugadores. La rabia hervía en mis venas y dije con una voz incomparablemente gélida, “si ella se casa contigo, me trago mi dao entera.”

Todas las miradas cayeron sobre mí y Yun exclamó agitadamente, diciendo, “¿Un elfo? Dàgē ciertamente es un elfo. ¿Eres tú, Dàgē?”

Sonreí. “Además de mí, ¿qué otro elfo podría estar turisteando aquí en el Continente del Este?”

“Dàgē…” Había una expresión complicada en el rostro pálido de Jing al llamarme con indecisión.

Trasladé mi atención a Huang Wei, quien se veía igual de radiante e increíblemente vulgar que antes y hablé con una voz fría y tranquila que velaba mi furia. “Huang Wei, ¿cierto? Parece que la lección que te di la última vez no fue suficiente.”

“¡Tú…!” La cara de Huang Wei se contorsionó de ira y en menor proporción, terror.

“Maldita sea, no creas que en serio te tengo miedo. La última vez me tomaste por sorpresa, pero no será tan fácil esta vez. ¡Muchachos, atrápenlo! Aquel que lo mate será grandemente recompensado,” Huang Wei rugió.

“Ha comenzado la pelea, Kenshin,” le comenté con una leve sonrisa a Kenshin, quien estaba a mi lado. Me sentía bastante ansiosa. Tuve que aguantar tanta frustración en la pelea contra el dios endemoniado. ¡¿Cómo puedo dejar pasar esta oportunidad cuando al fin he encontrado a alguien a quien intimidar?!

La cara de Kenshin no tenía expresión alguna al asentir con un breve movimiento de cabeza.

Saqué a Black Dao y sonreí con frialdad al mirar a Huang Wei, quien se había escondido detrás de sus secuaces, y pensé, ¿crees que no puedo alcanzarte sólo porque estás oculto en la retaguardia? Kenshin y yo nos lanzamos hacia adelante simultáneamente, completamente despreocupados de la presencia de ocho matones enfrente de nosotros.

Nos movimos a la velocidad del rayo entre sus espadas, mi Black Dao y la espada de Kenshin eran tan rápidas que todo lo que podía verse de ellas era una sombra negra y un destello plateado respectivamente, seguidos por sangre brotando por todos lados…

Brinqué y corrí alrededor sin detenerme, sintiéndome renovada, sin reconocer a los ocho matones como una amenaza en lo más mínimo. Cielos, la última vez me atreví a enfrentarlos yo sola y ahora tengo a un terror de nivel 100, Kenshin, a mi lado. Podrá sonar muy ofensivo para algunos, pero para mí, esta pelea es sólo un juego para quitarme las ganas de luchar.

Le dejé los últimos dos tipos a Kenshin y me dirigí relajadamente hacia Huang Wei con una sonrisa frívola. “Huang Wei, escúchame cuidadosamente. No dejes que te vuelva a atrapar molestando a estas dos personas que me llaman Dàgē. De otro modo, no importa cuántos insectos traigas contigo, para mí, aún serán sólo moscas volando a mi alrededor.”

“En cuanto a ti, definitivamente te mataré sin falta.” Con un movimiento de mi espada, expulsé esa llamativa pero totalmente inútil espada dorada de la mano de Huang Wei y la mandé volando muy lejos.

¡Nine-headed Dragon Strike!

Lancé mi cabeza hacia atrás y me reí salvajemente mientras veía estelas de luz blanca ser lanzadas al cielo. Después de un largo rato, paré de reír y de golpe me di cuenta de algo al ver a Kenshin, quien ya había acabado con los dos matones que quedaba.

Mmmm… ¿recién he usado una técnica de Kenshin justo frente a él, o no? Pero… las técnicas de Kenshin no incluían el Nine-headed Dragon Strike, así que todo debiera estar bien, ¿cierto? *sudor*

“¿Están bien, chicos?” Miré con preocupación a Yun y a Jing. Afortunadamente, aparte de sus pálidos rostros, ninguno parecía estar herido.

“Dàgē…” Yun camino hacia mí, el arrepentimiento evidente en su rostro. Parado frente a mí, de pronto cayó de rodillas. “Lo siento, Dàgē.”

Lo miré, con los ojos bien abiertos, pensando, Yun, este tipo que odia dañar su reputación, ¿verdaderamente se está arrodillando ante mí frente a esta multitud?

“Dàgē, te hemos engañado tantas veces. ¿Por qué nos ayudas todavía?” Jing preguntó al acercárseme, la incertidumbre escrita en toda su cara.

Me encogí de hombros. “Lo he dicho antes, yo no hago cosas de las que me arrepentiré y una vez que he decidido hacerlas, no me arrepentiré de ello. Ya he decidido que los ayudaría, así que los ayudaré hasta el final.”

“Dàgē,” Yun y Jing dijeron en unísono y los dos parecieron haber tomado una decisión. “Te rogamos, por favor déjanos quedarnos a tu lado.”

“¿Eh?” Fruncí el entrecejo. “Ambos ya debieran tener suficiente dinero como para ir al Continente Central. No se preocupen por mí y vayan ustedes primero. Aún tengo algunos asuntos de los que ocuparme aquí.”

Sus caras de pronto de volvieron blancas y Yun preguntó con una voz temblorosa, “Dàgē, ¿no quieres permitirnos estar a tu lado? Puedo jurar que nunca te traicionaremos de nuevo.”

“No es eso…” Mi entrecejo se frunció mientras pensaba y me preguntaba, ¿Debiera dejarlos seguirme? Simplemente no me podía decidir. Sí que sería bueno tenerlos conmigo, especialmente ya que el sentido de orientación de Yun y Jing es definitivamente mucho mejor que el mío… pero si vienen conmigo, tendré que explicarles sobre Kenshin y Sunshine.

“¿El Rey Demonio?” De pronto exclamó Jing despacio mientras contemplaba a Kenshin tontamente.

Yun también se volvió para mirar a Kenshin, con una expresión incrédula en su rostro.

Yo palidecí levemente y rápidamente dije, “No digan nada ahora, sólo síganme.”

 

 

Jing and Yun nos guiaron a Kenshin y a mí a un restaurante y se precipitaron hacia una mesa cualquiera. Inmediatamente ambos se sentaron y dos pares de ojos comenzaron a mirar fija e intensamente al rostro inexpresivo de Kenshin. Divertida, tomé deliberadamente muy lento el menú y relajadamente ordené plato tras plato, como si no hubiese notado su agitación… ¡Jeh! Estoy a punto de morir de tanto aguantarme la risa. Y pensar que puedo burlarme de ellos así dentro del juego; usualmente son ellos los que se unen para molestarme a mí.

“Como último plato, vamos a pedir…” ¿Qué debiera ordenar?

Wontons en aceite picante, ¿cierto, Dàgē?” Yun dijo con una descarada sonrisa. “También me he enamorado de los wontons en aceite picante. ¡El gusto culinario de Dàgē es el mejor!”

Levanté las cejas. Debo admitir que en lo que respecta a la comida, definitivamente soy la conocedora del grupo. Después de todo, ¿no soy yo la que siempre decide dónde comer y qué ordenar cada vez que salimos? “Entonces que sean wontons en aceite picante.”

Tan pronto como el mesero dejó la mesa, Jing y Yun inmediatamente fijaron sus miradas en Kenshin otra vez, claramente dispuestos a llegar al fondo del asunto.

Suspiré y dije con severidad, “Jing, Yun, lo que estoy a punto de contarles es algo muy importante. Quiero que ambos me prometan que nunca se lo dirán a nadie y nunca hablarán de este asunto de nuevo.”

Jing y Yun intercambiaron miradas decididas y Yun dijo con firmeza, “Dàgē, estoy dispuesto a jurar que de este día en adelante, te obedeceré sin falta. Ya que Dàgē nos ha pedido no hablar del asunto, ninguno de los dos no mencionará ni una sola palabra sobre ello.”

“Si Dàgē sigue escéptico de nuestras palabras, entonces ni siquiera es necesario que nos dé explicaciones. No vamos a objetar su decisión”, agregó Jing.

Miré a Kenshin inquisitivamente. Después de todo, era asunto suyo. Yo no tenía ningún derecho a decidir por él.

“Diles. No tengo ningún deseo de que me traten como a cualquier otro NPC,” respondió Kenshin con fríamente.

Yun y Jing se quedaron mirándolo fijamente durante tres segundos y, entonces, Yun balbuceó: “Tú… ¿tú has adquirido conciencia de ti mismo? ¿De verdad puede ser cierto? ¿Este tipo de situación que sólo ocurre en las novelas de ciencia ficción realmente está sucediendo?”

“Así es precisamente.” Me rasqué la cara, pensando, así que Yun en realidad es más inteligente de lo que yo pensaba. Pudo darse cuenta de la verdad así sin más. “Kenshin no es el único. Hay otro más que se llama Sunshine. Actualmente estoy tratando de encontrar una manera de rescatarlo también.”

“¿Hay otro más?” Yun y Jing estaban atónitos.

“Sí. Tengo que terminar otra misión, sólo entonces puedo sacar a Sunshine de la Demon Cave”. Fruncí el ceño. “Aunque hay algo en lo que necesito su ayuda. No soy muy bueno para leer el mapa que me dieron para completar la misión…”

“Déjame echar un vistazo.” Como era de esperarse de Jing, que se había recuperado del shock bastante rápido y calmadamente me pidió que le pasara el mapa.

Saqué el extremadamente enredado mapa y se lo pasé a ella. Jing se quedó mirando el mapa, con el ceño fruncido y luego sacó un transportador de ángulos… Qué profesional, pensé con admiración. No me extraña que nunca se pierdan. Debería aprender de ellos, pero primero, ¿cómo se utiliza un transportador?

“Hay que dirigirse veinte grados en dirección este-sureste desde el puerto y viajar por aproximadamente quince kilómetros”, declaró Jing mientras guardaba el transportador.

“Oh…” respondí con indiferencia mientras masticaba mi comida. Después de todo, con ellos a la retaguardia – ya que Yun y Jing dijeron que me seguirían – no tendré que preocuparme por eso de “este-sureste” o lo que sea.

Cogí un bollo de carne de la mesa y lo miré en silencio por un rato. No he alimentado a Meatbun por unos días, ¿no? Pensé, rompiendo en un sudor frío. ¡DEMONIOS! Sin importarme si Yun y Jing todavía estaban presentes, me apresuré a meter la mano en mi bolsa y sacar a Meatbun…

“¡Mamaaaaa!” Los ojos de Meatbun estaban visiblemente hinchados de tanto llorar, pero tan pronto como me vio, su rostro pareció iluminarse de alegría. “¡Meatbun-bun extrañó tanto a mamá, y la pan-pancita de Meatbun-bun se siente muy ham-hambrienta!”

No podía ni empezar a expresar la angustia y el pesar que sentía. Y pensar que en serio me había olvidado de darle de comer… me apresuré a alimentar a Meatbun con el bollo de carne comestible que estaba en mi mano. Mientras le alimentaba, me disculpé, diciendo: “Lo siento mucho, Meatbun, realmente me olvidé. La culpa es mía por haberte dejado con hambre durante tanto tiempo.”

“Mmmph, mmmph!” La boca de Meatbun estaba totalmente llena de la comida, pero continuó mirándome con los ojos brillantes de felicidad.

Al ver que Meatbun comía felizmente, me sentí aliviada y volví a alzar mis palillos, lista para llenar mi propio estómago… sólo para ver a tres pares de ojos mirándonos, atónitos.

“Un bollo de carne con ojos…”, dijo Yun, los ojos desorbitados y la boca abierta.

“Un bollo carne parlante…” Jing tragó saliva.

“…” Kenshin no dijo nada.

Me reí entre dientes. “Esta es mi mascota. Se llama Meatbun. Meatbun, saluda a todos.”

Meatbun tragó el gran bollo de carne en su boca y saltó sobre la mesa, diciendo: “¡Hola, to-todos! El nombre de Meatbun-bun es Meatbun. Meatbun-bun es la mascota de Mamá.”

“¿Mamá?” Tres pares de ojos se volvieron a mirarme con curiosidad.

“A Meatbun le cuesta distinguir entre géneros y siempre prefiere llamarme ‘Mamá'”, contesté sudando furiosamente. Eso es una completa mentira. Probablemente hay no nadie en este mundo tan bueno para distinguir géneros como Meatbun

“Las mascotas de Dàgē son realmente especiales”, dijo Yun con una sonrisa indefensa.

Hmmm, déjame pensar. Mi primera mascota es un bollo de carne con ojos, Kenshin, la segunda, es un personaje de manga que ha adquirido consciencia de sí mismo y después de rescatar a Sunshine, no seria mi tercera mascota un príncipe árabe que ha adquirido conciencia de sí mismo? Ciertamente son muy especiales … * sudor *!

 

 

“¿Así que te gusta comer bollos de carne, Meatbun-bun? Eso es muy inusual”, dijo Yun a Meatbun, que estaba “sentada” en su hombro. “¡Bollos de carne, deliciosos!”, Respondió Meatbun, dando saltos sobre su percha alegremente.

“Los bollos de carne son muy ricos. ¿Cuándo empezaste a hablar?”

“Después de luchar con avecilla de fuego”.

“¿Qué es un ave de fuego?”

“Es la mascota de Gui-gui.”

“¿Y qué es un gui-gui?”

“Gui-gui es…” Meatbun ladeó su gran cabeza mientras pensaba. “Una cosa como Mama.”

“Ah… Otro guerrero élfico,” Yun se percató, iluminándose de pronto. “Entonces…”

“…” Sin comentarios.

A lo largo del camino hacia el primer profeta, dos humanos – Jing y yo – y un NPC escuchábamos mudos la conversación sin sentido entre otro ser humano y un bollo de carne. Parece Yun y Meatbun congeniaron con bastante facilidad. Ninguno de los dos puede dejar de hablar – ¡por lo que acabaron hablándose el uno al otro!

“Jing, ¿cuánto falta?”, Le pregunté exasperada. Si sigo escuchando la cháchara de esos dos, ¡me temo que realmente voy a terminar con neurastenia!

Jing sostuvo el mapa en la mano izquierda y una brújula en su derecha. “Debe estar por aquí, Dàgē.”

“Busquemos por aquí, entonces.”

¡Tac! Mi pie se encontró con cierta resistencia a la mitad de un paso. ¿Había algún obstáculo? Me pregunté, mirando hacia abajo… acabo de patear el cuenco de un anciano mendigo y lo mandé volando a cinco metros más allá? Abrí la boca de la impresión. Dios mío, ¿qué he hecho? Me apresuré a recoger el cuenco y me deshice en disculpas, diciendo: “Lo siento mucho señor. Aquí está su cuenco.” Al ver que no había mucha una reacción en el anciano mendigo, pensé por un momento y luego metí la mano en mi bolsa y saqué varias monedas de oro y las puse en su cuenco. “Señor, estas monedas de oro son para usted. Lo siento mucho por voltear su cuenco.”

Con el asunto resuelto, estaba a punto de seguir mi camino cuando vi que Yun y Jing me miraban con asombro. “¿Qué sucede?” Me toqué la cara. Nop, mi máscara está todavía en su lugar! Entonces, ¿qué me están mirando?

“Nada, es sólo que… La actitud de Dàgē hacia los NPCs es realmente inusual”, dijo Yun en un tono de sorpresa.

Jing respiró hondo y dijo: “No es de extrañar que Kenshin y Sunshine te eligieran para completar su misión.”

“…” La cara impasible de Kenshin de se contrajo con un pequeño tic. * Sudor * Si mal no recuerdo, la razón por la que me eligieron parece tener que ver con el hecho de que nadie más ha caído de ese acantilado antes… sin embargo, tenía que mantener mi imagen, así que tosí dos veces y en un tono falsamente severo, dije: “¿Desde cuándo Kenshin me ha elegido para una misión? ¿De qué están hablando?”

De inmediato ambos entraron en pánico. “Lo sentimos, Dàgē. No hemos dicho nada.”

Asentí con la cabeza y dije con un tono relajado, “Démonos prisa y localicemos el profeta.”

“Sí, Dàgē.”

Una débil voz se oyó desde donde el anciano mendigo estaba arrodillado en el suelo, diciendo: “¿Por qué buscáis profeta?”

Nos volvimos a mirar en su dirección. “Queremos conocer la profecía inscrita en la cima de la Cima Azur”, le respondí titubeante.

El mendigo suspiró levemente y se puso de pie con lentitud. “Parece que no me puedo ocultar para siempre. Yo soy uno de los tres grandes profetas.”

“¿Ah?” Todos nos quedamos mudos de asombro. ¿Nos está diciendo la verdad? ¿Es tan  arduo ser un profeta que tiene que recurrir a mendigar para poder comer?

“Joven, viendo que eres una buena persona, no te voy a hacer las cosas difíciles. Originalmente iba a pedirte que hicieses algo para demostrar que eres un hombre justo”, dijo el profeta con una sonrisa benigna. “Ahora, voy a entregarte este trozo de mapa de la Cima Azul incondicionalmente.”

Acepté el trozo de mapa que me dio, sintiéndome un poco pasmada. ¿Obtuvimos el primer fragmento tan fácil?

“Perdone, señor profeta, pero ¿qué nos iba a pedir que hicieramos inicialmente?” Preguntó Jing con curiosidad.

“Desafiar a la fortaleza de los Tigres Feroces en Tiger Mountain (Montaña Tigre) y matar a sus tres líderes,” respondió el profeta ligeramente.

Las mandíbulas de Jing y Yun colgaban flojas de una manera muy poco elegante. “La fortaleza de los Tigres Feroces… esa es un área no menos peligrosa que la Demon Cave y ¿habríamos tenido que matar a los tres jefes?”

Después de un largo rato, Yun finalmente logró cerrar la boca. Se volvió para mirarme con reverencia y dijo: “Dàgē, realmente estoy maravillado de ti. Xiăodì definitivamente aprenderá de su ejemplo y tendrá un corazón noble que no se niega a servir como sanador de las masas.” Oye, ¿podrías no abusar de los proverbios así? ¡Sanador de las masas, seguro! Y pensar que te estás especializando en literatura china igual que yo, pensé, rascándome el rostro. Aún así, es verdaderamente inesperado que una acción tan pequeña en realidad nos ahorrara tantos problemas. Es para mejor; de esta manera, el tiempo que resta para que vuelva a ver a todos en Odd Squad otra vez será aún más corto.

Me volví hacia el anciano mendigo profeta. “Gracias por el pedazo del mapa, señor profeta. Ahora vamos a seguir nuestro camino para buscar al segundo profeta.”

El profeta sonrió. “Qué sujeto tan educado. Entonces permíteme darte otra pista. El profeta del norte a menudo aparece en un lugar con pollos, patos, pescado, carne, vegetales verdes y zanahorias.” Luego de decir eso, se arrodilló de nuevo y volvió a ser un mendigo.

“¿El mercado?”, pensé, rascándome la cara. Las ubicaciones de los profetas sí que son extrañas. Y yo que pensaba que todos estarían escondidos como ermitaños en las montañas u otros lugares apartados con sólo aves y bestias como compañía. “Entonces, ¡vamos a Tortoise City en el Norte para buscar al profeta del norte!”

“Sí, Dàgē.” Jing y Yun me miraron con más veneración que nunca.

“Parece que esta misión será más fácil de lo que pensaba.” ¿Verdad? Pensé con confianza. ¡Miembros de Odd Squad, ya pronto vuelvo a casa!

 

[½ Prince Volumen 3 Capítulo 6 Fin]

 

Notas:

1 Técnica de desenfundar la espada: Los fans de Kenshin podrían estar más familiarizados con el término en japonés – “battoujutsu”. Como el nombre lo dice, el tipo de movimientos que están basados en esta técnica usualmente incluyen el desenvainar la espada (en distintos grados), como por ejemplo usar ese movimiento como impulso para el ataque real. Refiéranse a Wikipedia para más información.

2 Las técnicas de Kenshin: Noten que aquí Kenshin tiene sólo un puñado de sus técnicas de Rurouni Kenshin como el Dragon Flight of Heaven (también conocido como Amakakeru Ryuu no Hirameki – Destello del Dragón que cruza los cielos). La mayoría de las técnicas mencionadas no son del universo de Rurouni Kenshin.

5 Responses

  1. linpha

    muchas gracias ^. ^, esperare impaciente su próxima traducción, tanto la redacción como el vocabulario, además del esmero que añaden son asombrosos, me encanta!

  2. reikkko

    Reikkko espera intentando que no le explote el corazon al siguiente capitulo.
    Reikkko espera que el siguiente capitulo salga en unas 2 semanas, ya que si no tuviera su dosis de Half Prince dada por esta pagina se moriria de un infarto.
    Reikkko sabe que su vida depende de los traductores.

  3. Yoru1510

    Etto… Mi primero comentario en esta serie… Muchas muchas gracias por traducir esta hermosa serie <3 Son un exelente team <3 de verdad los aprecio mucho, llevo siguiendo la serie un tiempo y la verdad aprecio mucho que la suban regularmente ~< por favor continuen hasta el final esta gran serie <3

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