½ Prince V3Extra: Compañeros por la Eternidad

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½ Prince (Príncipe a la mitad) Volumen 3: Historias de un Príncipe Vagabundo

Novela original en chino por: 御我 (Yu Wo)

Novela traducida al inglés por Prince Revolution!

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Capítulo Extra: Compañeros por la Eternidad – Traducido al español por Miko, lectura y edición por Miko y little_cris

“Esta vez, Dàgē sí lo lamentará, ¿cierto?” Lü Jing sonrió con amargura.

“Se lo habíamos insinuado antes,” replicó Yun Fei con poca convicción.

“Sí, se lo insinuamos, pero aún así escogió creer en nosotros…” Lü Jing repentinamente se volvió a gritar hacia el abismo más allá del precipicio, “¡Dàgē, ¿por qué eres tan idiota?!”

Yun Fei tampoco pudo contener sus sentimientos por más tiempo y le gritó con enojo a la completa oscuridad ante él. “¡Eres un idiota! Ni si quiera te diste cuenta de que teníamos todo planeado desde el principio. Te habíamos notado peleando contra mobs por tu cuenta; vimos que eras un jugador fuerte y queríamos que nos dieras power-level, así que deliberadamente cogimos el aggro de los Flaming Skeletons e hicimos que nos siguieran. ¿Cómo no te has dado cuenta? ¿Cómo no te has dado cuenta de que es imposible que Jing, que sólo sabe el Llamas Verdaderas y Tres Veces Ocultas, atacara mobs del mismo elemento como los Flaming Skeletons?”

“Debería haber sido obvio que yo le tenía rencor al propietario de Oriental House; de otro modo ¿por qué seguiríamos deliberadamente optando por ir a comer allí? No necesitas un cerebro para saber que quería que te enfrentaras a ese bastardo de Huang Wei por mí.” La expresión de Jing era feroz.

“Sabíamos muy bien que nadie ha conseguido completar jamás esta misión del lazo. De hecho, nadie siquiera la ha sobrevivido, pero al ver que el dinero de la recompensa era de diez mil monedas de cristal, aún así te trajimos aquí en una misión suicida, sólo para probar suerte. ¿Y tú sólo nos seguiste así sin más, sin siquiera tomarte la molestia de preguntar acerca de los detalles de la misión?” El desdén era  evidente en el rostro de Yun.

“Viste por ti mismo qué tan fuerte era el Rey Demonio, ¿pero todavía no sospechaste de nosotros, e incluso le confiaste el lazo a Yun tan fácilmente? ¿Y caminaste hasta el borde del precipicio? Incluso cuando Yun te agarró por los tobillos, conseguiste verte muy confundido.” Jing se echó a reír salvajemente. “¿Cómo puede alguien en esta Tierra ser tan ingenuo, tan tonto?”

Ambos terminaron de gritar, con el pecho agitado por el esfuerzo, como si hubieran gritado todas las frustraciones que pesaban sobre sus mentes. Sus expresiones eran idénticas – idénticamente  perdidas y entumecidas.

Después de mucho tiempo, Jing dijo en voz baja: “Vamos. El Continente Central nos espera. No lo olvides, Xiao Lan también está allí.”

“Sí,” dijo Yun, echando una última mirada tras de sí hacia el acantilado; sus emociones tan complicadas que incluso él mismo no podía descifrarlas.

 

 

“Ahora que tenemos los pasajes, vamos a comer algo mientras esperamos por la nave.” La expresión de Lü Jing aún era tan dura como una piedra.

“Sí,” respondió Yun Fei, y luego frunció el ceño. “Aunque, ¿tenemos que partir tan pronto? Quisiera que pudiéramos quedarnos en el Continente del Este un poco más.”

“No seas tonto,” dijo Lü Jing ferozmente. “No lo olvides, Dàgē seguramente volverá a White Tiger City. Ya sería una bendición si no nos topamos con él mientras estamos esperando el barco y tú estás aquí, ¿pensando en quedarte un poco más?”

Yun Fei no respondió y se limitó a seguir Jing a una anodina posada silenciosamente.

“Mesero, dos platos de fideos fritos, un plato de verduras verdes y un tazón de sopa de pescado,” dijo Yun mientras miraba a la carta, ordenando la ración de Jing – que no era quisquillosa con la comida – además de la propia, como de costumbre.

“Sí, señor, viene enseguida”, dijo con una sonrisa un NPC vestido como camarero. Se retiró para dar sus órdenes al cocinero.

Yun Fei de repente recordó algo y apresuradamente gritó: “Ah, cierto, me olvidé de los wontons en aceite enchilado – ¡Camarero! También queremos un plato de… “La cara de Yun Fei se volvió blanca a la mitad del grito.

“¿Y un plato de?” El camarero regresó y preguntó diligentemente.

Lü Jing miró a Yun Fei, que se había quedado en silencio, pero meramente se limitó a decir con indiferencia: “Y un plato de carne salteada desmenuzada.”

“Claro, viene enseguida.”

Yun Fei permaneció en silencio hasta que llegó la comida, pero cuando levantó sus palillos, descubrió que no tenía apetito. Su estómago se sentía pesado, como si le hubieran metido una piedra adentro y su corazón se llenó de una gran cantidad de emociones indescriptibles. Por último, suspiró, dejó sus palillos, y miró a Lü Jing, que comía los fideos fritos a un ritmo constante. “Jing, no me gusta esta situación.”

“¿Crees que a mí me gusta más que a ti?” Lü Jing también dejó sus palillos, una expresión  dura en su rostro. “Además, ¿no fuiste tú quien planeó todo esto, desde el principio hasta el final?”

“Pero no creí que todos esos planes se utilizaría en la misma persona, pensé que nadie nos iba a ayudar dos veces”, dijo Yun Fei, frustrado. “¿Cómo diablos es que existe un Dàgē  tonto a tal extremo?”

“Es precisamente porque era así de tonto que fue engañado por nosotros. Esto fue bueno, en cierto modo; deja que esto sea una lección para él, para que no sea engañado de nuevo,” Lü Jing dijo despacio y entonces rápidamente comenzó a comer de nuevo, dejando en claro que no estaba de ánimo para hablar más sobre el asunto.

Yun Fei sólo pudo suspirar mientras miraba hacia afuera del restaurante, como si esperara fervientemente que alguien repentinamente irrumpiera en el lugar.

Una figura realmente apareció en la puerta. Yun Fei estaba sorprendido, pero también un poco preocupado y se preguntaba si Dàgē los perdonaría esta vez. En su corazón, secretamente deseaba que Dàgē fuera tan tonto como para seguir perdonándolos.

“¡Por fin los he encontrado, par de adúlteros! Esta vez, ese hombre encapuchado no estará para interponerse en mi camino!”, dijo la persona al entrar por la puerta, y Yun Fei y Lü Jing también reconocieron el tono venenoso Huang Wei.

“Huang Wei.” Palideció Lü Jing.

“Sí, soy yo, tu amado marido, Jing-Jing, mi dulce pastelillo,” dijo Huang Wei, mirando lascivamente a Lü Jing.

No había manera de que Yun Fei pudiera simplemente ver de brazos cruzados como su mejor amiga estaba siendo acosada. “Huang Wei, no creas que seguimos siendo novatos. No va a ser tan fácil para ti intimidarnos ahora.”

“¿Y qué es exactamente lo que puede hacer un maestro de barreras, enfrentándose a mis  esbirros?” Huang Wei miró fríamente a Yun Fei. “Y pensar que eres realmente estúpido como para optar por ser un maestro de barreras, una porquería de clase.”

“¡¿Qué has dicho?!” Yun Fei estaba enfurecido. Lo que odiaba más que cualquier otra cosa era que otras personas denigraran la clase de maestro de barreras; estas personas ni siquiera tenían la más remota idea de lo útil que un maestro barrera podría ser en la defensa de una ciudad. Simplemente no había logrado encontrar a alguien lo suficientemente sabio como para apreciar su decisión todavía.

“Lo que dije, pedazo de basura, fue mantente lo más lejos posible de mi esposa,” Huang Wei desenvainó su brillante dao dorada y la blandió contra Yun Fei sin piedad.

“¡Yun!” Lü Jing empujó a Yun Fei hacia un lado y la dao doraba se hundió en el cuerpo de Jing brutalmente. Conteniendo un grito de dolor, ella miró a Huang Wei y luego se convirtió en un pilar de luz blanca y voló hacia hacia el cielo.

“¡Jing…!” gritó Yun Fei, viendo como la luz blanca desaparecía.

“Maldita sea, herí a la persona equivocada,” dijo Huang Wei, mirando a Yun con rencor. “Pedazo de mierda, yo sé que ustedes tienen la intención de huir. También sé que han comprado boletos para el barco, pero te lo advierto, si tienes la intención de huir, hazlo por tu propia cuenta. Lü Jing nunca será capaz de escapar del Continente Oriental y de mi control.”

“Hmph, los billetes son válidos para siempre. Incluso si no podemos tomar este barco, siempre podemos tomar el siguiente,” replicó Yun Fei, mirando a Huang Wei con frialdad. “No creo que tengas la capacidad de cambiar las reglas de Second Life.”

No obstante, Huang Wei comenzó a reír en voz alta. “Yo no podría ser capaz de cambiar las reglas, pero puedo hacer que mi gente haga guardia por el muelle durante todo el día y los maten cada vez que los vean. Veamos exactamente cuántos niveles para que mi gente les quite tienen ustedes dos.”

El rostro de Yun estaba blanco como el papel. “Tú…”

Escucha, chico, te lo advierto, no pienses en huir con Lü Jing. Ni siquiera pienses en acercarte a ella de nuevo. Si lo haces, te haré pagar por ello.”Huang Wei dio se volvió hacia sus seguidores y ordenó: “Denle a este chico una firme paliza. Sánenlo cuando esté a punto de morir y luego continúen golpeándolo, no lo dejen usar la muerte para escapar. Golpéenlo hasta que nunca más se atreva a acercarse a Lü Jing de nuevo.”

“Huang Wei, te lo digo, definitivamente llevaré a Jing al Continente Central, ¡definitivamente lo haré!” Bramó Yun Fei. Lamentablemente, enfrentándose a varios guerreros, realmente no había nada que un maestro de barreras pudiera hacer…

 

 

“¡Maldita sea!” Gu Yun Fei se desconectó, huyendo patéticamente, sólo para descubrir que el teléfono sonaba sin parar.

Tan pronto como pulsó el botón “Responder”, la cara frenética de Lü Jing apareció al instante en la pantalla. “Yun, ¿estás bien? ¿Por qué no volviste al punto de renacimiento después de tanto rato?”

“¿No es obvio? Ese hijo de puta de Huang Wei me dio una paliza hasta hacerme papilla e incluso consiguió un sacerdote que me curaba, por lo que no podía morir. Al final, como no podía soportarlo más, me desconecté,” dijo Yun Fei. No pudo resistirse a tocarse la cara; sólo un corto rato antes, su rostro había quedado hinchado por los golpes que había recibido en el juego.

Lü Jing estaba pálida. “¿Por qué no cerraste sesión antes en lugar de dejar que siga dándote  una paliza, tú- tú, idiota?”

“¡Tengo mi orgullo!” Murmuró Yun Fei, con resentimiento.

“Olvídate de Huang Wei, sólo tendremos que correr a los muelles mañana inmediatamente después de conectanos. De lo contrario, si de verdad nos topamos con Dàgē… Las consecuencias no serán mucho mejores,” dijo Lü Jing, angustiada.

“Huang Wei dijo que va a poner a su gente a hacer guardia en el muelle todo el día.” Yun Fei suspiró.

“¿Qué?” La cara de Lü Jing se volvió aún más pálida.

“¿Qué debemos hacer ahora?” Yun Fei estaba profundamente preocupado.

Lü Jing respiró hondo y luego se calmó. “Vamos a esperar unos días antes de entrar al juego. ¡Huang Wei no puede tener a su gente haciendo guardia allí para siempre!”

“Espero que no,” respondió Yun, aunque todavía sentía que Huang Wei parecía estar muy profundamente obsesionado con Lü Jing.

 

 

“Huang Wei, ¿Qué diablos es lo que quieres?” Lü Jing estaba enfurecida; quería saber cuánto tiempo más esta persona pretendía continuar causándoles problemas. Fiel a su palabra, él de verdad había puesto una guardia en el puerto por tantos días ya.

“Quiero que seas mi esposa,” Huang Wei respondió, con una sonrisita de satisfacción.

“Deja de soñar,” gritó Yun Fei. “Jing no se enamoraría de un imbécil como tú, ¡así que, ahórrate tus palabras!

El despreció se expandió por el rostro de Huang Wei y miró a Yun como si acabara de ver a una pila de estiércol. “De verdad te lo estás buscando, y encima te atreves a estar con mi Jing. Chicos, denle lo que se merece.”

“¡Huang Wei, detente!” Lü Jing empalideció de miedo.

“Claro – si accedes a ser mi esposa, Lü Jing.” Había una gélida expresión en el rostro de Huang Wei. “No escojas el camino difícil, Jing. Ya he sido gentil contigo por demasiado tiempo.”

“¡Jing, no accedas a casarte con él!” Yun Fei estaba siendo contenido por unos cuantos jugadores. Incluso enfrentándose al prospecto de ser apaleado nuevamente, aún trató de intentar detener a Jing.

Viendo que Yun Fei estaba siendo contenido, la duda apareció en el rostro de Lü Jing. Aguantándose las lágrimas, se veía absolutamente lastimosa y miserable cuando dijo, “¿Por qué debes forzarme de este modo? ¿Cómo puede ser forzado algo como el amor?”

Huang Wei se puso tenso. “Si digo que se puede, es porque se puede. ¿Qué hay de malo en casarse conmigo? Te daré comida, ropa y un montón de dinero para gastar. ¿Qué más puedes pedir?”

El sufrimiento de Lü Jing estaba claro en su rostro y sus lágrimas finalmente empezaron a caer. “¿Acaso darme un montón de dinero es lo mismo que el amor? ¡Eso no es lo que quiero!”

A este punto, una multitud se había reunido en el muelle. Había, por supuesto, bastantes espectadores y cuando vieron a una chica tan adorable llorando por ser forzada a casarse, muchos comenzaron a expresar su desaprobación y los otros espectadores –que no podían quedarse de brazos cruzados– comenzaron a apretar sus puños y a tronar sus nudillos. La atmósfera se volvía más y más volátil.

Huang Wei se volvió hacia la multitud con una mirada siniestra en sus ojos. “¡Maldita sea, cállense! Sigan haciendo ruido y con mucho gusto los cortaré en cuadritos también.”

Al escuchar eso, el ruido sólo se volvió más fuerte y la gente comenzó a gritar de enojo.

“¡Maldito seas! ¿Te comportas así de engreído aún cuando estás a punto de robarte la novia de alguien más?”

“¿Cortarme en cuadritos? ¡Yo los cortaré a ustedes en cuadritos primero!”

“Este tipo se pasó, ¡cómo puede forzar a una chica así!”

“Pobrecita; la chica ya está llorando.”

Huang Wei no se retractó al sentir la furia de la multitud; de hecho, se volvió incluso más arrogante. “Maldición, ¿se creen que se pueden salir con la suya porque son más en número? No crean que yo, Huang Wei, tengo tan pocos hombres. Sólo esperen a que llame a diez de mis muchachos para que vengan a hacerse cargo de ustedes; veremos si se atreven hablar entonces.”

“¿Jefe matón Huang Wei?” alguien de entre la multitud exclamó. Cualquiera que hubiera permanecido en White Tiger City por cualquier periodo de tiempo probablemente hubiera oído del tirano de White Tiger City, Huang Wei, quien –con la ayuda de sus ocho seguidores– intimidaría a otros, usaría dinero para suprimir a sus disidentes, mataría a los jugadores que no le gustaban y flirtearía sin vergüenza con cualquier chica bonita que atrajera su atención. Huang Wei tenía incontables crímenes afiliados a su nombre, pero gracias al dinero, todavía había un gran número de personas dispuestas a trabajar para él. Nadie se atrevía a hacerle algo a Huang Wei mientras todos esos guerreros continuaban trabajando para él.

Aquellos de entre la multitud que estaban a punto de intervenir comenzaron a dudar al darse cuenta de que la cruel persona frente a ellos era en realidad Huang Wei. Después de todo, el poder de Huang Wei dentro de White Tiger City era algo con lo que todos estaban profundamente familiarizados. Nadie quería ponerse en una situación complicada, no si querían permanecer en White Tiger City…

Yun Fei y Lü Jing originalmente habían puesto sus esperanzas en que la indignada multitud viniera en su ayuda; no se esperaban que el sólo nombre de Huang Wei asustara a la multitud así. Sus ánimos se decayeron.

“Como era de esperarse, sólo un idiota como Dàgē haría algo tan estúpido como defender la justicia,” Yun Fei dijo con una risa amarga antes de volver a sumirse en el silencio. Le pareció que pasaría mucho, mucho tiempo antes de que él y Jing pudieran ir al Continente Central a buscar a Xiao Lan.

“…” Hacía rato que las lágrimas de Lü Jing se habían detenido. Sólo pudo suspirar en resignación mientras miraba a la multitud, ninguno de los cuales se atrevió a dar un paso en su defensa. Parecía que ella y Yun tendrían que ausentarse de Second Life por un periodo de tiempo.

Huang Wei contempló satisfactoriamente a la ahora silenciosa multitud, antes de volverse hacia Yun Fei y Lü Jing. “Lü Jing, ¿vas a ser mi esposa o no? Te digo, ya he ubicado a mi gente en todos los puntos de renacimiento. Si dices que no, definitivamente mataré a este tipo una y otra vez hasta que vuelva al nivel uno.”

Las caras de Yun Fei y Lü Jing estaban de un color blanco marfil. Lü Jing abrió la boca, pero las palabras se rehusaron a salir de ella…

“Si ella se casa contigo, me trago mi dao entera,” dijo una voz familiar. Los corazones de Yun y Jing dieron un vuelco cuando pensaron, ¿Dàgē?

Yun miró extasiado hacia el origen de la voz. En ese momento, la persona también se había alejado caminando de la multitud – era un elfo enmascarado de cabellos blancos. Con voz emocionada, Yun exclamó, “¿Un elfo? Dàgē ciertamente es un elfo. ¿Eres tú, Dàgē?”

El elfo sonrió levemente. “Además de mí, ¿qué otro elfo podría estar turisteando aquí en el Continente del Este?” Cierto, sólo un elfo como él con su ‘habilidad’ de nivel 100 para perderse estaría vagando por aquí…

“Dàgē…” La expresión de Jing era mucho más que complicada.

El elfo miró hacia Huang Wei y dijo suavemente con una voz mezclada con la amenaza de una tormenta inminente; “Huang Wei, ¿cierto? Parece que la lección que te di la última vez no fue suficiente.”

“¡Tú…!”A pesar de que estaba lívido de ira, Huang Wei no había olvidado el terror que le había dado el elfo durante su último encuentro. Era precisamente porque sabía que Yun Fei y Lü Jing ya no viajaban con esa persona que él se había atrevido a detener al dúo,  pero ahora se había cruzado con este formidable elfo, a quien no tenía intención de enfadar, una vez más.

“Maldita sea, no creas que en serio te tengo miedo. La última vez me tomaste por sorpresa, pero no será tan fácil esta vez. ¡Muchachos, atrápenlo! ¡Aquel que lo mate será grandemente recompensado!” Frente a una multitud, no había manera de que Huang Wei se retirara y sufriera una humillación por voluntad propia. Además, la última vez el elfo sólo logró ganar por usar un ataque sorpresa; esta vez, él –Huang Wei- estaría bien preparado. ¡Tendría su venganza!

“Ha comenzado la pelea, Kenshin,” el elfo le comentó sonriendo al guerrero pelirrojo que estaba a su lado, quien se veía como un novato. El guerrero pelirrojo sólo asintió con la cabeza; su rostro una máscara fría.

Dos figuras salieron disparadas a la velocidad del rayo hacia Huang Wei y sus hombres…

“Dàgē…” Yun Fei estaba anonadado; jamás había pensado que Dàgē los ayudaría otra vez sin decir otra palabra. ¿Por qué Dàgē los trataba tan bien? Incluso después de que Jing y Yun lo habían arrojado a un barranco, le habían robado el lazo y estaban planeando huir, Dàgē todavía los ayudaba incondicionalmente. Este Dàgē es realmente muy tonto, pensó Yun, pero a pesar de sus palabras, estaba profundamente conmovido y su corazón se rodeo de calidez.

“Jing, acompañemos a Dàgē al Continente Central, ¿de acuerdo?” Yun dijo a Jing calmadamente, pero aunque estaba formulado como pregunta, él lo afirmó como si ya estuviera decidido. “Después de que hayamos buscado a Xiao Lan en el Continente Central, quiero seguir a Dàgē. Ya no quiero buscar al profesor ni a Prince.”

“Sí,” respondió Jing sin dudarlo mientras miraba a las dos figures enfrentándose a Huang Wei en combate. Ella, también, sabía que serían unos completos idiotas de no seguir a alguien como Dàgē.

Luego de que el elfo y el guerrero pelirrojo se habían encargado totalmente de los ocho matones y Huang Wei, el elfo lanzó su cabeza hacia atrás y se rió por largo rato, claramente sorprendiendo al gentío circundante con su arrogante actitud.

“Dàgē, definitivamente te seguiremos.” Los ojos de Yun Fei y Lü Jing brillaban con determinación y había amplias sonrisas en sus rostros.

 

[½ Prince Volumen 3 Capítulo Extra Fin]

 

3 Responses

  1. Yoru1510

    Awwwww!! Que genial!! Muchas gracias por subir half prince *-* gracias gracias!!!

  2. reikkko

    Reikkko esta feliz
    Reikkko admira a los traductores que hacen traducciones tan perfectas de esta novela, aun siendo los unicos que la traducen.

  3. tacu

    gracias!!!! muchisimas gracias!!!! me encanta esta historia *-* por favor sigan traduciendola y gracias por todo su esfuerzo =3

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